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Niños Índigos y Cristales

 

Índigos y cristales

             Por María José Pero

 

Mágicos o “Anormales”

                   

               si antes se habló de los superdotados, hoy son los niños Índigos y/o  cristal quienes llaman la atención y desatan la ansiedad de los padres por tener uno.

Portadores de la evolución del mundo, estos niños parecen tener un grado de inteligencia emocional superior y muestran revolucionarias  ideas sobre la justicia (Índigos9 o una ejemplar conducta pacifista (cristales), cualidades que cuando no son bien canalizadas derivan en apresurados diagnósticos por Déficit Atencional  (Índigos) o autismo (cristales).

       Los mayas son reconocidos en el mundo entero por su elevado desarrollo

Intelectual y astrológico; características, que a su vez, utilizaron para diseñar el calendario maya, el cual coincide casi en un cien por ciento con lo que hoy conocemos por calendario lunar. Del mismo modo, ellos hicieron una serie de predicciones: el paso de meteoritos; el eclipse lunar que se produjo en 1999 donde puntos neurálgicos del mundo que se encontraban en conflicto se ensombrecieron por completo, entre ellos, Irak y Kosovo; la inexplicable oscilación  térmica en el ecosistema  y; finalmente, para el 2012 la llegada a la tierra de la Era de la Luz.

       Debido a esta ultima afirmación, sumadas a las miles de teorías que rondan por Internet y las predicciones de Nostradamus, muchos creen que esta fecha se refiere a la llegada del fin del mundo.

Cierto o no; lo que sí es concreto es que a partir de los años setentas el mundo ha sido testigo de la llegada de una nueva generación de niños. Bautizados por los mayas como niños de las estrellas, hoy los conocemos mejor por Índigos y/o Cristales y según se cree, estos niños son los encargados de preservar la evolución humana. Esoterismo, coincidencias , realidad o ficción. Una campaña contra el “Ravotril”; una excusa para negar el diagnóstico psicológico de Déficit Atencional; una justificación para compensar la falta  de tiempo que los padres pasan con sus hijos; lo cierto es que a partir de los noventa la cifra de los setentas ha aumentado considerablemente. Hoy, más del 80 por ciento de los niños presentan las características Índigos y a partir del 2000 se ha constatado la llegada de niños que, además de índigos, tienen cualidades pacificadoras y poderes inexplicables para la sanación de otros. A estos los llaman: “Niños de Cristal” y su aura, a diferencia de los índigos que es azul, suele ser color cuarzo y transparente, es prismática y los colores pasteles se reflejan en ella del mismo modo que lo hace un cristal.

 

Ser Índigo

            Hipersensibles, rebeldes, locuaces, memoriones, tercos, guerreros y justos. Sus ojos son profundos y penetrantes. Se nublan con facilidad ante la miseria humana y muchas veces acusan ver energías, colores y seres que a simple vista no se ven. A pesar de sus escasos años nos asombran con sabias afirmaciones y perfección lingüística. Son selectivos con sus alimentos, hiperactivos, duermen poco y con frecuencia son etiquetados con diagnósticos siquiátricas de Déficit Atencional. Según el Centro de Niños Índigo de Chile, si usted ha detectado alguno de estos indicadores, probablemente tenga en su casa un niño Índigo y…, quién sabe, incluso, puede ser que usted también lo sea.

            Fueron bautizados “Índigos” en 1982 por la parasicóloga estadounidense y experta en la detección de los colores áuricos, Nancy Tape. Ella, por medio del uso de las fotografías Kirlian, comprobó que había un aumento de niños con el color azul índigo en sus auras. A este color se le adjudica el chackra del tercer ojo o intuición, el cual a su vez regula la clarividencia o la sensibilidad para detectar energías, seres y espíritus.

            “Los Índigo pueden sentir la deshonestidad, al igual que un perro puede sentir el miedo. Ellos saben cuando se les mintió para sobreprotegerlos o manipularlos. Y dado que su propósito colectivo es conducirnos hacia un nuevo mundo de integridad, los Índigos tienen detectores de mentiras integrados. Son exigentes con las muestras de cariño y demandan mucho afecto, por lo que son incapaces de aceptar situaciones disfuncionales en el hogar, escuela o trabajo. Ellos no tienen la habilidad de disociarse de sus sentimientos y aparentar que todo está bien… a menos que se les administre medicamentos o sedantes, asegura Doreen Virtue en el artículo publicado para la investigación “Niños Índigos y Cristal”.

            La principal misión de los Índigos es detonar los cambios para producir que la sociedad que les rodea cambie. Por ello desafían los sistemas educativos, sociales y culturales que están obsoletos. “Son los típicos hijos o alumnos que critican todo aquello que no encuentran que es justo. Son bastante dispersos y les cuesta mantener su concentración e una sola cosa, ya que generalmente están haciendo miles de cosas al mismo tiempo. Los sistemas educativos convencionales los cuestionan, ya que aprenden sólo lo básico de lo que él decide que no es primordial para él y lo aprende todo, sin esfuerzo alguno, si le interesa,” señala el experto en el tema, el español, José Manuel Piedrafita.

 

Desde las estrellas....

            Los Niños Cristal empezaron a nacer a partir del año 2000, aunque algunos llegaron un poco antes y según los expertos también es común que algunos presenten una mezcla de cualidades. Ellos vienen a habitar el espacio que los índigos prepararon para su llegada. Vienen a revelar el poder interno y la divinidad o conciencia del ser que existe dentro de cada ser humano. Por esencia son pacifista, silenciosos y sanadores e intentan mediante su propio ejemplo lograr el consenso. Es por ello que muchas veces son catalogados de disfuncionales, autistas, débiles e inútiles.

            “A diferencia de los índigos ellos aprenden a hablar entre los 3 o 4 años, pero a pesar de ello sus padres saben exactamente qué es lo que sus hijos quieren decir, pues se ha visto que ellos se comunican telepáticamente con los otros. Amantes de la naturaleza, ya sea, conciente o inconscientemente, tienen la facultad para utilizar la energía sanadora de sus manos y es cerca del agua donde encuentran la tranquilidad cuando algo les perturba. Alérgicos a los químicos. No soportan en sus cuerpos texturas y metales que no sean puros. Desde temprana edad se les puede ver fascinados por la luz que emanan de las rocas y minerales.

            Al igual que los índigos, sus ojos son sabios y penetran con fuerza, incluso se les reconoce con mayor facilidad que a los índigos, pues su mirada es pura y cristalina y en algunos de ellos se reflejan prismas en tonos pasteles, del mismo modo que lo hace su aura. Automáticamente abrazan a las personas que sienten que lo necesitan, ya que intuitivamente logran conectarse con el dolor ajeno y manejan con mucha facilidad las nuevas tecnologías, relata Sharyl jackson en un artículo publicado en EEUU el año 2000”. Escepticismo, discusiones y una fe en ellos que a veces resulta absurda, los niños de las estrellas o la Nueva Era son parte de un fenómeno real y a pesar de que no existe una base científica que compruebe la existencia de los “Índigos” y “Cristales”, lo cierto es que el interés que ellos han despertado recorre el planeta entero. Es más, incluso la Universidad Católica de Caracas incluyó en sus ramos de sicología el estudio de este fenómeno.

            Chile tampoco se ha quedado atrás y es en agosto del año 2002 cuando Mariela Norambuena junto a una agrupación de profesionales de la salud, con el propósito de orientar y apoyar a los niños y padres, fundan el Centro Niños Índigo. Su principal objetivo es estimular y potenciar las habilidades de estos niños, reconociendo la importancia del rol que tienen en la sociedad y, de este modo, evitar que ellos se pierdan en el diagnóstico de deficiencias que los condenan a dormir bajo la utilización de medicamentos.

 

 

 

Fuente: revista sala de espera   año II  Nº8

 

www.revistasaladeespera.cl